
La Habana-. Liván Arronte, ministro de Energía y Minas, aseguró que Cuba realiza un esfuerzo enorme para generar electricidad y evitar apagones, sobre todo por la situación económica del país y el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos.
En transmisión especial de la Televisión Cubana aseveró además que en este contexto la situación se complejiza principalmente lo relacionado con el combustible y la obtención de insumos y piezas de repuesto. En tal sentido, detalló que el proceso de generación se hace con apego a los costos para que esta tenga un menor valor.
Primero se cumple con todas las fuentes renovables de energía, luego la generación con gas y otra parte con fuel de costos bajos, explicó.
Después, la generación de las termoeléctricas con crudo nacional y la generación térmica con el fuel oil, y por último con los motores diesel, la más costosa.
Hoy se incursiona con la energía renovable a partir de un programa de desarrollo implementado en la Isla que tiene en cuenta también la eficiencia en la generación, dijo el ministro.
Con la Tarea Ordenamiento la electricidad continúa siendo un servicio subsidiado parcialmente, pues se mantienen en subsidios casi 18 mil millones de pesos.
Cuba emplea para la generación de electricidad cuatro mil 100 toneladas de crudo cubano, lo cual representa el 40 por ciento del total de combustible empleado.
El Miembro del Buró Político y Jefe de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo de los Lineamientos, Marino Murillo Jorge, destacó que son muchos temas nuevos los que cambian de un golpe, lo cual impacta en la repercusión que ha tenido el ordenamiento en la población. Se ha hecho un esfuerzo para que los asalariados del sector estatal, que son los que han sufrido el déficit del salario por más tiempo, sientan el beneficio.
“Habían dos caminos, dice Murillo, y uno era subir los salarios a niveles más altos de los planteados y le quitábamos todos los subsidios a la electricidad, pero eso no es lo más correcto en estos momentos, pues cuando se eliminan todos los subsidios y eso se le agrega al salario, se produce una recomposición del consumo que luego se puede ir de las manos”.
Hay productos que son de consumo masivos, desde las personas de menos a más ingresos, como la electricidad.
Cuando se forma una tarifa, que se refiere al precio de un servicio, el primer punto de partida son los costos y luego los márgenes de utilidad. Si pones un precio muy grande, y hay competencia en el mercado, nadie te compra tu producto. Entonces, nosotros conformamos la tarifa de electricidad, en un primer momento, sin costo, pero es importante la composición del uso de combustibles y de generación porque, con la sobrevaloración del peso sobre el dólar, no veíamos claros los costos de un kilowatt. Al extremo de que cobrábamos 9 centavos por un kilowatt, aunque también tenía sentido en las condiciones actuales.
Pero, en las nuevas condiciones, ese costo sube a $3.51, entonces, si todo yo lo cobro a $ 3.51 tendría que estar cobrando 30 o 33 mil millones de pesos, y de esa cantidad resta los 17 mil 800 millones subsidiados, y eso es lo que las personas van a pagar, agrega Murillo.
En otros momentos hemos dicho que la Tarea Ordenamiento no es mágica. Se están creando las condiciones para que se desaten las fuerzas productivas y aumente la creación de riqueza, y estas no van a ser las tarifas de electricidad en Cuba de por vida. En la medida en que los costos bajen y se terminen los procesos inversionistas, habrá que revisar esas tarifas. Es importante señalar que la tarifa se compone por grupos de consumo.
Al intervenir el viceprimer ministro y titular de Economía, Alejandro Gil Fernández respondió a dudas y preocupaciones de la población en relación con el pago de ese servicio a partir de la unificación monetaria y cambiaria, que comenzará el primero de enero de 2021.
Al abundar en por qué no hay ningún vínculo entre el déficit de combustible y el crecimiento de la tarifa, recordó que el país está viviendo una situación económica compleja y uno de los aspectos sobre los que más se ha presionado por el bloqueo norteamericano ha sido la disponibilidad de combustible, porque «no siempre encontramos en los mercados internacionales proveedores dada las sanciones, y cuando lo hacen nos cobran más caro».
Explicó que su precio tuvo disminuciones en 2020 por las contracción de la actividad económica debido a la COVID-19, pero en la medida que exista una recuperación económica habrá una tendencia al alza y se irá recuperando sus puntos anteriores de 2019 y 2018.
El viceprimer ministro dijo que los estimados de 2020 prevén que en el sector residencial se consuman nueve mil 450 gigawatt hora, y eso representa el 62,7 por ciento del consumo total del país.
Para 2021, en el Plan de la Economía que se presentará en la venidera sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, se planifica que la población consuma nueve mil 690 gigawatt hora, o sea que se está previendo un crecimiento de un 2,5 por ciento.
Ante inquietudes de la población aclaró que el plan no diseña apagones, sino que se respaldan los recursos energéticos para garantizar niveles de generación a pesar de restricciones.
Si se hablara de restringir el consumo este se planificaría menos, pero ese no es el escenario, estamos proyectando crecimiento, ligero a tono con lo que está ocurriendo en el país, sin olvidar que consumir energía es calidad de vida también, precisó.
En otro momento de su comparecencia, también junto a Liván Arronte, ministro de Energía y Minas, se refirió al imperativo del ahorro.
Gil Fernández recordó que acorde con el actual cambio monetario los costos de la generación eléctrica se expresaban hasta ahora en el sector empresarial a uno por uno, desde extraer el petróleo hasta transmitirla, y a partir de la Tarea Ordenamiento será de 1 (dólar) por 24 cup.
Los costos se expresan en precios y hemos optado por que el presupuesto del Estado asuma el costo de los más vulnerables, por lo que incorporar más subsidios al presupuesto significa quitar dinero de otros sectores, de manera que la medida adoptada es más equitativa y además incentiva al ahorro, lo que también resulta beneficioso a la economía del país.(Tomado de Radio Rebelde)