Contra las indisciplinas sociales, mano dura

La crítica constructiva debe ser una herramienta permanente en función de cambiar modos de actuar y conductas nocivas que siempre dejan mucho que desear. Solo que siempre no hay oídos receptivos.
La disciplina social es garantía en el desarrollo de cualquier sociedad. Del buen comportamiento depende la existencia humana en colectivo.


