
La presencia de internacionalistas en las luchas revolucionarias en Cuba es un ejemplo para las presentes y futuras generaciones, educadas en el amor a la patria y el internacionalismo proletario.
Un día como hoy en 1848 nace en Puerto Rico Juan Rius Rivera, General y militar puertorriqueño de más alto rango en el Ejército Libertador Cubano.
El general Rivera es uno de los participantes en 1868 en la fracasada revuelta contra España conocida como el Grito de Lares.
A bordo del vapor Anna, llega dos años después a las costas orientales de Cuba y se incorpora a las fuerzas dirigidas por el General de Brigada José Inclán donde a finales de ese año fue nombrado jefe de la zona de Holguín.
El Mayor General Calixto García, para aprovechar sus conocimientos, lo lleva a su lado como secretario del Estado Mayor, pero amaba la acción y logra que nuevamente lo destinaran al batallón holguinero. En la dura campaña de 1864 CUATRO al organizarse el Regimiento de Caballería Céspedes, recibe su mando entregado.
Juan Rius Rivera en Mangos de Baraguá, estuvo junto a los revolucionarios que respaldaron la viril protesta del Titán de Bronce. Luego viaja a Europa y posteriormente se establece en Honduras.
Las ansias de amor a la libertad y a Cuba lo hacen regresar a la lucha en 1896, cuando conduce hasta Cabo Corrientes, Pinar del Río, la expedición del vapor Three Friendo. El 7 de diciembre, el general Maceo cae en una feroz lucha contra las tropas españolas y el día VEINTE fue promovido a Comandante en Jefe de las fuerzas pinareñas.
En medio de la lucha este guerrero de la independencia cubana fue herido el VEINTISEIS de marzo de 1897 y capturado. Lo deportan a España, donde permaneció en prisión hasta terminar la guerra.
Decepcionado con la Enmienda Platt y la frustración de la República, abandona el país definitivamente en 1907 y se marcha a Honduras, patria de su esposa, donde muere el 20 de septiembre de 1924. Sus restos fueron trasladados a Cuba y depositados en el Cementerio de Colón en abril de 1958.