Gardel sigue en la escena mundial

Como sinónimo de Tango, Carlos Gardel hizo grande a este genero identificativo de la música Argentina que mantiene plena vigencia en estos tiempos.
Un día como hoy de 1935 el compositor, intérprete y actor de inumerables canciones y musicales, muere en un desastre aéreo en Medellín, Colombia, en pleno auge de su carrera artística.
Aunque hay varias teorías acerca de su nacimiento lo cierto es que vivió en Buenos Aires desde muy pequeño, creció en la Argentina y se nacionalizó en este país en 1923.
Gardel comenzó a cantar a los 17 años. Fue conocido por sus amigos como «EL Morocho del Abasto», empezando a ganar popularidad y aplausos como a recibir manifestaciones de aprecio por su claridad y sonora voz.
Llegó a convertirse en una expresión nostálgica y sentimental de los corazones heridos, acomodándose al estilo propio que lo caracterizo durante su vida.
En 1911 formó un dúo con el cantor uruguayo José Razzano, quien lo convirtió en el fenómeno musical de la década.
Tras la separación del dúo se producen los primeros viajes al exterior y desde ese entonces el cantante siguió por el camino del éxito y gloria, llenando los teatros más prestigiosos de Europa, principalmente de París en donde conoció a Alfredo Le Pera, con el cual compuso Tangos Inolvidables.
Entre sus inolvidables tangos aparecen “El día que me quieras”, “Brisas de la tarde”, Mi Buenos Aires querido” y “Melodías de arrabal”.
En muchas cintas cinematográficas estan presente las actuaciones del gran Carlos Gardel como “Cuesta Abajo” de 1934, “Flor de durazno” de 1917 y “Cazadores de estrellas” de 1935.
En Cuba fue muy popular la música de Gardel y el tango constituyó un género preferido dentro de las emisiones de radio y televisión.
Cuando se cumplen 84 años de la trágica partida física de Carlos Gardel el mundo aplaude su gran aporte a la música universal y siente en la voz identificativa del tango a aun artista permanente de la escena mundial.


