
Guillermo Gómez Águila, es un crucense vendedor de hierbas medicinales, de 71 años de edad, al que muchos contemplan tranquilo, sin sospechar el tesoro que tienen ante sus ojos, y al que casi nadie presta atención. Lo cierto es, que si se detienen a conversar con este yerbero, además de llevar algunas de sus plantas, también te percatas que tiene mucho que contar.
Su conocimiento sobre el uso de las hierbas para curar y aliviar enfermedades y dolores, viene desde sus ancestros, bisabuelos de sangre mambisa, criado en la manigua. De ahí que no tenga ninguna semejanza con los folclóricos yerberos capitalinos.
Su escritura y expresión oral, tal vez no sea del todo buena, pero Guillermo, posee una sensibilidad en cuanto a precios, y a su vez, da muestra del amplio dominio, del uso de sus productos.
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