Inicia EE.UU. la más grande guerra comercial de la historia
Este viernes arrancó la primera jornada de la guerra comercial entre las dos mayores economías del Mundo, Estados Unidos y China, una contienda que lanzó el gobierno de Donald Trump el pasado quince de junio, al aumentar los aranceles sobre bienes chinos valorados en 34 mil millones de dólares, una medida que entró hoy en vigor.
Los responsables de aduanas de Estados Unidos van a imponer tasas del 25 por ciento a una serie de productos chinos, como vehículos a motor, unidades de almacenamiento informático, partes de bombas, válvulas e impresoras y otros componentes industriales.
En un contraataque inmediato, el gigante asiático respondió hoy con una medida de similar cuantía, por valor de 34 mil millones de dólares, contra bienes estadounidenses, incluyendo exportaciones como la soja, el sorgo y el algodón, lo que amenaza a los productores agrícolas que apoyaron a Trump en la elección de 2016, como los de Texas y Iowa.
Así transcurrió este viernes la primera jornada de una guerra comercial, que podría derivar en un intercambio de alzas de aranceles acelerado entre los dos colosos.
Trump dijo a los reporteros que viajaron con él el jueves a un acto de campaña electoral en Montana, que dentro de dos semanas se aplicará una nueva subida arancelaria a bienes chinos por un importe de 16 mil millones de dólares.
Si China siguiera respondiendo con represalias similares, Trump amenazó con que está listo para gravar importaciones chinas valoradas en 200 mil millones de dólares adicionales y después 300 mil millones más.
Ello podría elevar el total de bienes chinos afectados a 550 mil millones de dólares, más de los 506 mil millones de dólares que la nación asiática exportó a Estados Unidos el año pasado.

El portavoz del ministerio chino de comercio, Gao Feng, respondió que el gigante asiático quisiera evitar una guerra comercial, pero advirtió que Beiging tendrá que luchar cuanto sea necesario para proteger los intereses de su país y su pueblo.
Feng alertó que las medidas de Trump están atacando esencialmente las cadenas mundiales de suministro y de valor, abriendo fuego contra todos e inclusive contra el mismo Estados Unidos.
El funcionario chino denunció que el acoso comercial de Washington va en contra de los tiempos actuales, y exhortó a todos los países a aunar esfuerzos contra el proteccionismo comercial y apoyar el multilateralismo.
Expertos ya pusieron sobre aviso, porque una guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo, podría afectar No solo a ambas potencias, sino a la economía mundial en general, conduciéndola hacia un estado de estancamiento y de reducción de las ganancias de las empresas.
Aunque no se espera que la fase de aumentos de aranceles iniciada hoy entre Estados Unidos y China tenga un gran impacto económico inmediato, el temor es que una batalla prolongada dañe a los fabricantes y a los importadores de las mercancías afectadas, lo que supondría un revés para el comercio, la inversión y el crecimiento global.

Además de China, también Europa, e incluso Canadá han sido penalizados con un aumento de aranceles decretado por Donald Trump, y han respondido también con medidas de represalia contra Estados Unidos.
En los tres casos, llama la atención que el contraataque de esos países golpea a Donald Trump donde más le duele, al afectar la base política del magnate, concentrada en las zonas rurales y agrícolas.
Los chinos, europeos y canadienses han incluido entre sus alzas de aranceles a productos agropecuarios estadounidenses, afectando así las ganancias de ese sector.
Ello genera interrogantes acerca de si el impacto negativo de la guerra comercial iniciada por Trump tendrá un alto costo político para los republicanos en las elecciones de medio mandato de noviembre, cuando se renueva parte del Congreso.


