Mientras más lejos, mejor
Hoy la mira de mi bolígrafo se centra en las llamadas tiendas recaudadoras de divisas, temas que se tratan a menudo sin la respuesta adecuada de sus decisores, últimamente usted entra y lo primero con lo que choca es con estivas de cajas que limitan a los usuarios para ver los productos que se ofertan en las estanterías.
Pronto vamos a tener que necesitar de un catalejo para visualizar lo que se pretende vender, porque tal parece que el propósito de los administradores o gerentes es que la gente compre lo menos posible… ¿no lo cree así?
En el pasillo de la propia entrada estos cúmulos parecen barricadas de luchadores antifascistas en la Segunda Guerra Mundial, nadie puede pasar para tocar, ver, evaluar o conocer de qué se trata, por ejemplo, ese envase de color azul que llama la atención en lontananza.
Y lo ocurrido allí no es una excepción de la regla esa moda por así llamar eso está presente en casi toda la totalidad de estas entidades sin importar la cadena que represente.
Y yo me pregunto ¿Si carecen de almacenes con las capacidades suficientes para alojar estos productos, por que los traen en esas cantidades? Y si es así ¿porque no destinan un lugar preciso en la tienda para almacenar todo evitando la horrible apariencia que denotan estos vericuetos?
Cuba, lo he mencionado en otras ocasiones, fue de los tres primeros países en el mundo en implantar el novedoso y revolucionario método de suprimir el mostrador para que el cliente palpara la mercancía y comprara más. Pero los tiempos han cambiado al parecer.
Sinceramente ya no se hace un estudio de mercado para ver y cuantificar las necesidades reales de los consumidores para a partir de ahí colocar en las estanterías lo necesario e imprescindible y por su puesto a la mera vista de los clientes.
Otro tema que quiero mencionar es el relacionado con la ubicación de las cajas registradoras y sus respectivos cajeros, hace unos días quién les habla se personó en la tienda cienfueguera de La Eureka.
¡Eureka! es una famosa interjección atribuida al matemático griego Arquímedes de Siracusa.La exclamación «Eureka» es utilizada hoy en día como celebración de un descubrimiento, hallazgo o consecución que se busca con afán.
Y así fue, resultó que vi una bisutería que me interesó en la parte que expende herramientas y herrajes y decidí hacer la extensa cola para adquirir lo deseado y el resultado fue más de media hora de una tortuosa espera para llegar a la única caja y su cajera quien más lenta en su faena no podía ser y para colmo de males cuando al fin llegué no quedaba menudo para devolver , sin embargo otro dependiente a su lado estaba sin apenas poder hacer su trabajo porque como solo existe una caja…que dilema no…y ahí fue la respuesta al problema …oye detén la venta para que busques cambio, se imaginan no.
Ahí mismo maldije para mis adentros al matemático y a su famosa frase y como yo muchísimos clientes se retiraron aireados por la mala praxis y el maltrato porque eso se puede considerar así.
Entonces piensen ¿cuántos clientes se retiraron del lugar sin poder adquirir algo?, ¿Cuánto dinero dejó de entrar al establecimiento por no prever estas cosas?
Ejemplos de estos ocurren a diario al parecer sin importarles a muchos.
Creo que el catalejo deberá virarse pronto para ver más de cerca los problemas y poder solucionarlos de manera que usted pueda consumir lo deseado y las tiendas cambien su formato por algo meramente agradable a la vista.


