
La muerte de otro joven negro, Rayshard Brooks, por disparos de un agente blanco ha causado una profunda conmoción en Atlanta (Georgia, Estados Unidos) y ha provocado la dimisión de la jefa de Policía de la ciudad, Erika Shields.
Brooks, de 27 años, falleció tras ser tiroteado la noche del viernes en el aparcamiento de un restaurante de comida rápida de la cadena Wendy’s en Atlanta, después de resistirse a ser detenido y pelearse con dos agentes blancos, ha informado este sábado en un comunicado el Buró de Investigación de Georgia (GBI, en inglés).
Un médico forense del condado de Fulton dictaminó que la muerte de Rayshard Brooks, un afroamericano desarmado de 27 años abatido a tiros por la Policía el pasado 12 de junio, cuando opuso resistencia durante su arresto, fue un homicidio.
La autopsia se llevó a cabo el pasado domingo, y reveló que la causa del fallecimiento fueron dos heridas de bala en la espalda, que «lesionaron los órganos y causaron una pérdida significativa de sangre». Por su parte, el fiscal del distrito, Paul Howard, afirmó que su oficina espera anunciar una decisión sobre posibles cargos a los responsables del tiroteo mortal a mediados de esta semana, recogen medios locales.
El incidente, captado parcialmente en un vídeo que circuló rápidamente en las redes sociales, ha ocurrido en plena ola de protestas para denunciar la violencia policial contra las minorías, en particular los negros.
Manifestantes queman un restaurante y bloquean una autopista
La alcaldesa de Atlanta, la afroamericana Keisha Lance Bottoms, ha anunciado en una rueda de prensa este sábado por la tarde que la jefa de Policía de la ciudad, Erika Shields, había presentado su dimisión. El cese se informó poco después de que activistas locales exigieran la renuncia de Shields.
«A la familia del señor Brooks, no hay palabras suficientemente fuertes como para expresar lo sinceramente que lamento su pérdida», ha dicho Bottoms, que está entre las políticas demócratas que el exvicepresidente Joe Biden se plantea seleccionar como candidata a la Vicepresidencia en las elecciones de noviembre en EE.UU.
La alcaldesa ha opinado además que lo ocurrido no fue «un uso justificado de la fuerza letal» y ha pedido «el despido inmediato del agente» que disparó a Brooks.
El incidente ha motivado protestas masivas que a última hora del sábado han derivado en el incendio por parte de algunos, del restaurante Wendy’s en cuyo aparcamiento se produjo el incidente y en el bloqueo temporal de una autopista, algo que ha ocasionado varios arrestos.
Disparado tras hacerse con una pistola eléctrica
El suceso comenzó hacia las 22:33 del viernes (02:33 GMT del sábado), cuando la policía acudió al aparcamiento tras recibir una «queja de que un hombre estabadormido en un vehículo aparcado delante de la ventanilla (de recogida de alimentos), lo que provocaba que otros clientes tuvieran que conducir alrededor del coche» para pedir la comida, indicó el GBI.
Los agentes hicieron una prueba de alcoholemia a Brooks y, tras confirmar que estaba ebrio, intentaron detenerle, pero el joven «se resistió y comenzó un forcejeo» entre los tres, apunta la nota.
«El agente de policía sacó una pistola de descarga eléctrica, y los testigos dicen que, durante el forcejeo, el hombre (Brooks) agarró esa pistola eléctrica y se hizo con ella», agrega.
El vídeo difundido en las redes sociales, que el GBI está revisando, muestra el forcejeo entre los agentes y puede verse cómo el hombre consigue zafarse de ellos y sale corriendo, perseguido por uno de los policías.
El debate sobre el racismo está especialmente vivo en Georgia
El vídeo no muestra el momento en el que Brooks recibe los disparos, solo un instante en el que el joven afroamericano aparece en el suelo, pero el GBI ha confirmado que el policía le «disparó» con un arma de fuegoy que el herido fue «trasladado a un hospital local, donde murió tras la operación». (Tomado de RCM)