
A lo mejor te has preguntado alguna vez si puedes ser feliz a pesar de tantos sufrimientos y de tanta deslealtad que has recibido por parte de aquellos que en su momento fueron parte importante en tu vida… En momentos así vienen los recuerdos, aquellos que tanto duelen, en los que ves pasar el tiempo y piensas que jamás volverás a ser feliz, o que jamás volverás a amar como lo hiciste aquella vez. Pero la realidad es otra, la felicidad está a la vuelta de la esquina, solo que no la notas debido al sufrimiento.
Hay vendas de amor para curar nuestras heridas. El amor, si bien es lo más hermoso también puede llegar a ser el dolor más profundo en tú corazón. Hay que saber levantarse, hay que preparar la mente para una nueva vida, ya no puedes estar pensando qué será tu vida sin esa persona, debes enfrentarte a esos fantasmas que aparecen cuando piensas que ya se han ido. No sigas con eso, levántate, mira tu espejo y dime si acaso no ves en ti a alguien mucho más valiente que eso, a alguien con más decisión para hacer las cosas de forma diferente, alguien que está dispuesto a empezar una nueva vida, a quererse más y a tener más confianza en lo que hace… Mírate al espejo y convéncete de que vas a salir adelante a pesar de los obstáculos que la vida te presente.
Mientras la tristeza se va de tu vida, refúgiate en el amor de tus hijos, de tus padres y de tus amigos quienes son tan importantes que sin pedirte nada, lo dan todo. Crece como persona, ayuda a quien necesite de ti… eso te hará útil, y con el sólo hecho de ayudar a los demás ya verás que todo va a ir muy bien en tu vida, y repite hasta que te canses:puedo ser feliz. Piensa que, la derrota no es la peor de las tragedias, La verdadera tragedia es no haberlo intentado.
Amigo, la vida es demasiado bella para dejarla pasar sin haberla disfrutado.