Sorprenda con una bebida a base de melón, menta y limón

Es una de las frutas con mayor contenido de agua: el 93%, de ahí que resulte ideal para quienes quieren refrescar, sobre todo en los días de mayor calor, y a la par no deseen aumentar de peso.
Por supuesto que le hablamos del melón (Citrullus lanatus) también conocido como melón de agua, sandía o aguamelón por solo citar algunos de sus nombres vulgares o comunes. Posee hierro, magnesio, potasio, fósforo, calcio, Vitamina A y C.
Oriundo de África, se ha extendido a los demás continentes dada su versatilidad como alimento, puede consumirse al natural o transformarse en jugos, refrescos, helados o como acompañamiento de diversos platos; a la par, se emplea en la medicina tradicional de numerosos países.

Una propuesta excelente para los días estivales resulta esta bebida: melón con menta y limón con la cual sorprenderá a todos. Necesita un melón grande, el jugo de cuatro limones, mientras más maduros mejor, dos ramitas de menta y hielo al gusto.
Ponga a enfriar el melón durante toda una noche; al siguiente día retírelo del refrigerador y realice un corte en la parte superior para desprender la pulpa. Con ayuda de una cuchara separe la pulpa y consérvela en un molde. Retire todas las semillas.
Eche en la batidora la pulpa del melón, el jugo de limón, las ramitas de menta y el hielo. Licue hasta que los ingredientes estén bien molidos. Cuele y agregue esta mezcla al interior de la sandía; decore con rodajas de limón y unas hojitas de menta.
Para seleccionar un buen melón siga las siguientes recomendaciones: si la parte inferior (donde ha estado en contacto con el tallo) tiene un tono ligeramente amarillento, indica que la fruta puede estar en su punto; además, al palpar y golpear, con cuidado, el exterior éste debe sonar a hueco, así se comprueba que está maduro y listo para consumir.
En cuanto al color, el interior debe ser de color rojo, muy rojo, sin estrías de carne blanca. Eso manifiesta que la fruta está en óptimas condiciones.


