Un trovador que hoy vive en su pueblo.

Por estos días el pueblo chileno vive intensas jornadas de protestas y la represión de carabineros está presente cada jornada.
Es como si volvieran a revivir aquellas escenas de la cruenta dictadura de Augusto Pinochet, cuando la represión dejó a miles de víctimas en las calles de Santiago.
Una de ellas fue Víctor Jara Martínez leyenda de la música chilena, asesinado un día como hoy de 1973. Según numerosos testimonios, lo torturan durante horas, le golpean las manos hasta rompérselas con la culata de un revólver y finalmente lo acribillan a balazos. El cuerpo es encontrado tres días después.
Víctor fue un revolucionario chileno, militante del Partido Comunista de Chile, cantautor y director de teatro cuyo profundo conocimiento de la pobreza de los campesinos y los habitantes de los suburbios constituye el origen de su obra, indiscutiblemente comprometida con la realidad chilena.
Pensaban que su detención durante la jornada golpista contra el presidente constitucional chileno Salvador Allende podría silenciar al trovador de amplia creación musical, que grabó Canto libre en MIL NOVECIENTOS SETENTA, El derecho a vivir en paz un año después y La Población en MIL NOVECIENTOS SETENTA y DOS, álbumes de gran belleza y fuerza poética que lo convirtieron en uno de los máximos exponentes del resurgimiento y la innovación de la canción popular en Latinoamérica.
Víctor Jara se mantuvo fiel al proceso social y político que se venía gestando en Chile desde la década de MIL NOVECIENTOS SESENTA y que culminó con el triunfo de la Unidad Popular.
Bajo el compromiso con la patria ofreció recitales por todo el país en apoyo de la candidatura de Salvador Allende, así como por otros países de Latinoamérica y Europa en calidad de embajador cultural del gobierno socialista.
El cantor de pueblo vive hoy en la lucha del pueblo Chileno y de los pueblos latinoamericanos que no cesan en su afán por conquistar la justicia.


