Una responsabilidad que es de todos
¿Conoces con profundidad las leyes del tránsito y por qué es tan necesario cumplirlas? ¿Sabías qué eras el mayor responsable en la educación vial de tus hijos?
Aunque en las escuelas los maestros aborden, a través de la clase, la responsabilidad que deben tener los estudiantes en la vía y las medidas a adoptar para evitar accidentes, toca a los padres transmitir a sus descendientes actitudes, valores y normas correctas de comportamiento vial.
Hoy en día es común observar, tanto a personas adultas, jóvenes, adolescentes y hasta niños, cruzar la calle sin mirar para ambos lados, caminar en medio de la vía y no por las aceras como establecen las normas, conducirse por la carretera con auriculares o audífonos, conversando con otra persona mediante la utilización de celulares o con las maleticas a todo volumen, sin siquiera percatarse que van en contra del tránsito y que con el ruido estridente apenas escuchan los claxon de los ómnibus o de otros vehículos que circulan por la carretera.
En nuestro parque por ejemplo, hombres y mujeres, se quedan conectados con la wifi. Aprovechan las nuevas tecnologías para saludar a sus familiares o buenos amigos. Chatean, hacen cuentos, recuerdan viejas anécdotas y hasta ríen de lo lindo con ellos pero… olvidan y descuidan a sus pequeños, que quedan desprotegidos en una zona donde la circulación de automóviles, carros o vehículos de tracción animal es constante.
¡No caben dudas, la responsabilidad vial es nuestra! Predicar con el ejemplo es la mejor enseñanza para brindar a nuestros sucesores pautas en las cuales centrar su atención y logren un desplazamiento más seguro.
Existen variadas posibilidades para favorecer la reflexión sobre las normas viales entre chicas y chicos pero ser cumplidores será siempre la mejor opción. Recuerde que evitar los accidentes está en tus manos.


